Número: 1909 / 30 de junio - 06 de julio 2008

   LA RELATIVIDAD
Javier Puebla
Pilaristas hibernados
MANUEL DOMÍNGUEZ MORENO
Cuando era niño, so pretexto de una primera comunión, me llevaron a ver una película protagonizada por Louis de Funes titulada Hibernatus, el abuelo congelado. Se me quedó grabada, sobre todo la idea: que te congelen ahora y despertar en el futuro. Pero confieso que no esperaba vivir una historia, de algún modo similar; sentirme descongelado. Hace tiempo que mis compañeros del Colegio Santa María del Pilar celebran una cena anual para recordar y celebrar viejos tiempos. Nunca había asistido a ninguna de esas cenas, pero dado que todos cumplíamos los cincuenta, se me ocurrió convencer a mi amigo Guridi para que acudiésemos, a ver qué pasaba; y cuando yo quise echar marcha atrás... fue él quien me convenció a mí. Así que allí estábamos, los gemelos Guridi y yo, bajándonos de un coche, como si fuéramos Louis de Funes despertando en el futuro. Porque interiormente, por dentro, no se cambia; (esa es la jodienda, como escribe Piglia, que te sientes igual pero los demás te ven diferente). Nosotros, los Guridi y yo, eramos niños. Y o era un niño. ¿Y los demás? Por los demás había pasado el tiempo de forma desigual y extraña: los menos parecían casi ancianos, otros treintañeros algo gastados y, unos pocos, los niños de siempre a quien un maquillador burlón había añadido alguna cana o arruga para que no se notase o advirtiese que acababan de ser descongelados, que siempre habían sido niños protegidos por el frío. Lo más interesante, para mí, fue enfrentar los ojos de quienes habían sido mis compañeros de primeras desventuras y segundas aventuras; porque sus miradas, en esencia, eran las mismas, Castellón era Castellón o Guitard era Guitard, por más que ahora sean hombres poderosos e importantes y cuando yo les conocí eran sólo, igual que yo, ALUMNOS, tablas en blanco, sábanas de ignorancia, que desconocen si serán astronautas o buzos. No saben. No sabíamos. Y si el lector tiene la amabilidad de pensar en ello un instante advertirá que en la edad adulta las relaciones suelen estar condicionadas por la profesión o el empleo. Sin embargo de niños..., todo es pureza. A mí me caían bien Langa o Peraza o Aguirre, por ellos mismos. Del mismo modo que, por algún motivo, yo despertaba en ellos empatía o simpatía. A todos nos pasó que recordábamos anécdotas acerca de nuestros amigos que ellos mismos habían olvidado; no mencionaré el nombre de quien me dijo que yo, Javier Puebla, ya el escritor cuando era imberbe e iba al colegio, llegué a vender seguros; o a intentar venderlos. Pero fue hermoso, una experiencia irrepetible. Aprendí durante esa cena de ecos y nostalgias que, si nos congelasen y volviesen a descongelar treinta y cinco años después, reconoceríamos el mundo; aunque una vez pasado el efecto champán, la alegría inicial, quizá llegase el desasosiego. Mejor que a Walt Disney le descongelen en el dos mil quinientos, cuando su despertar sea un viaje a un país nuevo y desconocido y no la revisión de un mundo que se amó pero ya, inevitablemente, ha cambiado. Cambiado por fuera. Aunque quizá no tanto —si se mira desde el corazón— por dentro.

www.javierpuebla.com




Opinión


Agenda Cultural
1/07/08
Madrid

Centro Cultural Conde Duque
Diana Krall
4/07/08
Bilbao

Recinto Kobetamendi
The Police
30/06/08
Murcia

Estadio La Condomina
Marc Anthony
2/07/08
Alicante

Centro de tecnificación
Bob Dylan

Novedades Musicales
Tex-mex

He’ll have to go
Rock

Orgullo occidental
Cancioneros

The Beatles / The Rolling Stones
 
Resolución recomendada: 1024 x768
cambio16@cambio16.info