 |
Especialmente
cuidadoso con los detalles que tienen que ver con la puesta en escena de sus intervenciones
más relevantes, José Luis Rodríguez Zapatero eligió este año un marco adecuado
para comunicar al país que la situación económica es mala y, sobre todo, peor
de la que el propio Gobierno defendía. Si el pasado año Zapatero acudió a la sede
del mercado de valores, la Bolsa de Madrid, símbolo sin igual del capitalismo,
para manifestar que 2006 fue “el mejor año de la democracia”, este año ha preferido
el Consejo Económico y Social para reconocer que lo que se temía era verdad. Otro
simbolismo. Arropado por los principales empresarios del país, el presidente del
Gobierno puso el énfasis en el paquete de medidas que a partir de julio su gabinete
pondrá en marcha para hacer frente a lo que se llama crisis pero que tiene el
mismo aspecto. Entre ellas, la congelación de los sueldos de los altos cargos
de la administración que dirige, unos 20 millones de euros de ahorro, poco más
o menos 3.000 millones de pesetas. Otro simbolismo, sobre todo cuando los gastos
totales del Gobierno central para 2008 alcanzan la cifra de 201.820.992,35 euros,
tal y como figura en los Presupuestos Generales del Estado para este ejercicio. Tras
la intervención del presidente se desató la tormenta y los principales actores
económicos del Ejecutivo, Solbes y Corbacho, destacadamente, ampliaron con datos
y cifras el conocimiento de la situación. Para el vicepresidente del Gobierno
el PIB registrará un crecimiento cero en el segundo trimestre, el superávit ha
caído en un 80 por ciento, en solo cinco meses, la inflación llegará este año
al 4 por ciento. Celestino Corbacho también ha reconocido que el paro podría llegar
en 2009 al 11 por ciento. Ese crecimiento cero del PIB es continuación del 0,3
registrado en el primer trimestre, lo que ha llevado a Solbes a admitir que el
crecimiento previsto para este año puede ser inferior al 2 por ciento. Por todo
esto adquiere más importancia la presencia de grandes empresarios en el acto del
Consejo Económico y Social, ya que la situación requiere y requerirá esfuerzos
por parte de todos en cuanto a unidad y concertación de todo tipo. Es una forma
moderna de entender lo que es un país hoy en día. La suma, el conjunto de todos
y cada uno en su responsabilidad. El Gobierno, solo con la política no resolverá
nunca la crisis, entre otras cosas porque alguno de los elementos que la han provocado
están fuera de su alcance, incluso geográficamente. Los empresarios, la banca,
por su parte, tampoco tienen en su mano la solución a los problemas planteados.
La crisis afecta a España en su conjunto y afrontarla corresponde a todos los
actores y agentes, cada uno, como se ha dicho, en su ámbito de responsabilidad.
Es por tanto estimulante el que los generadores de economía acompañen al presidente
del Gobierno y a los responsables de la política económica en un momento en el
que lo principal es solucionar un problema, grave, que todavía se reserva alguna
sorpresa y mala, como viene haciendo.
|