|
| |
 |
| Lectura
apasionante (2-8-2004) | Lectura
apasionante (2-8-2004) Zapatero. Sombras y luces hasta La Moncloa, el último libro
de Manuel Domínguez Moreno, publicado asimismo en la Colección Libertad de Editorial
Cambio, me ha sorprendido porque se trata de una obra de las que empiezas a leer
y no puedes parar hasta que llegas al final porque te atrapa desde el principio
por su ritmo narrativo y su claridad en la exposición. No sólo se trata de
un magnífico relato periodístico, en el más puro estilo de la crónica política,
de los avatares del PSOE desde la celebración del XXXV Congreso Federal hasta
la victoria de Zapatero el 14-M, lo cual ya constituiría un mérito sobrado en
medio de tanto libro oportunista sobre hechos recientes, sino que te mueve a la
reflexión por la continua defensa del autor de los valores democráticos, de la
verdad, de la libertad y de la paz, lo que hoy en día supone ya un compromiso
valiente con la condición humana y una reivindicación de la política con mayúsculas,
del viejo arte de gobernar y administrar, de asumir el poder sin que el poder
llegue a cambiarle a uno. Manuel Domínguez Moreno no se conforma con describir
unos hechos, se implica en ellos y se pronuncia sin tapujos, asumiendo el riesgo
y despreciando a los mediocres —como el propio Domínguez defiende en sus artículos
de Cambio16— que se sirven de la cosa pública para medrar y engordar su bolsa,
velando por sus intereses propios por encima de los ajenos. En este sentido, el
autor nos hace sorprendentes revelaciones sobre las conductas de algunos políticos
que no deberían ser tenidos como tales. Por encima de cualquier otra consideración,
el autor construye y renueva, reconforta y nos devuelve el espíritu de rebeldía,
de revolución y romanticismo que jamás debimos perder. Todo ello tiene mucho más
valor cuando se descubre que Manuel Domínguez Moreno es objetivo prioritario de
la organización terrorista ETA y que se ve obligado a vivir con escolta policial
permanente. Cuando uno cierra este libro se encuentra con un puñado de respuestas
que a su vez nos mueven a nuevos interrogantes y no cabe más remedio que preguntarse:
¿qué he hecho yo por la sociedad y, en definitiva, por mí mismo? Una vez más,
enhorabuena por esta excelente obra. Delfín
B. González Girona |
| Aires
de libertad (9-8-2004) | Asumir
la complicada tarea de desgranar sin complejos ni ataduras el abordaje al poder
del joven político leonés que es José Luis Rodríguez Zapatero no ha supuesto problema
alguno para este poeta y escritor andaluz con el alma repartida entre su tierra
natal y Euskadi. Menos se ha amilanado aún después de coincidir la salida de Zapatero.
Sombras y luces hasta La Moncloa con la llegada del personaje analizado a La Moncloa
en su primera cita con las urnas. Tocado por la suerte de los dioses, se hace
impensable que ahora, con los nuevos vientos que corren, a Zapatero nadie se le
atreva a anteponer la libertad e independencia frente a otros valores más cuestionables
y sumisos. Es precisamente aquí, en estos terrenos sinuosos, donde mejor se mueve
la prosa profunda e incisiva de Domínguez Moreno. Su conocimiento de los entresijos
políticos de la actualidad, unido a una visión metafísica y poética de la historia
contemporánea española, ayudan al lector a hacerse una perfecta composición de
lugar del protagonista de esta obra sin fisuras ni encomiendas. No parece que
sea el autor alguien proclive a la loa fácil ni al brazo echado por el hombro
de cualquiera entre sonrisas burlonas. Y en este libro en concreto se nota
que Domínguez Moreno se ha destapado como un periodista implacable, sin miramientos,
con un estilo muy refinado para soltar bofetadas de las que duelen en el alma
del que las recibe. La exhaustiva radiografía de la realidad política española
actual plasmada en Zapatero. Sombras y luces hasta La Moncloa viene a airear de
falsos y fariseos la escena editorial española, tan acostumbrada a acoger a plumas
de medio pelo sin mirar más contraseña que el carné de turno. Domínguez Moreno
se sale del tiesto para contemplar la abrumadora realidad del PSOE y de Zapatero,
su realidad límpida e insobornable, desde una atalaya infranqueable que ha tomado
por bandera los vientos de la libertad. Zapatero debe sentirse orgulloso
de que al fin alguien ajeno a toda sospecha mediatizada haya decidido ponerlo
en su sitio, ni bien ni mal, sólo en su sitio. Manuel
Garcés Peláez Alcobendas (Madrid) |
| |
|