| Todos
los grupos parlamentarios, excepto PP y ERC, por razones bien distintas, apoyan
la Ley de la Memoria Histórica que pretende hacer justicia al cabo de tantos años
a los represaliados de la dictadura franquista y suprime los símbolos que exaltan
la sublevación militar de los fascistas frente a la República. Los cambios introducidos
incluyen la condena expresa del régimen franquista Los extremos
se tocan, pero sin llegar a abrazarse. Sólo la derecha, representada por el PP,
y los republicanos de ERC, por razones distintas, se oponen a la Ley de la Memoria
Histórica, que será aprobada antes del final de la legislatura. El proyecto de
ley, varios meses paralizado, quedó desbloqueado tras el acercamiento entre la
mayor parte de los grupos. Los populares están en contra porque la medida reabre
“viejas heridas” y los independentistas catalanes al entender que es insuficiente
y un atropello que no hace justicia a los represaliados de la dictadura franquista,
por lo que se abstienen, sin oponerse a su tramitación. Los nacionalistas de CiU
discrepan en cierta medida y mantendrán su batería de enmiendas. Por
Diego Caballero |