Los dueños del conjunto
han juntado un grupo de jóvenes y veteranos que
le han hecho un gran trabajo, el principal jugador es
Steve Nash, quien tiene varios años demostrando
que es uno de los mejores armadores de la NBA.
Antes de comenzar la temporada
de la NBA, los expertos no dieron como favorito al equipo
de Phoenix y hasta el momento ha sido el conjunto sorpresa
de la liga, porque han jugado un gran baloncesto colectivo
y eso lo ha llevado a que estén en los primeros
lugares de su conferencia.
Steve Nash ha sabido organizar
las jugadas en conjunto y eso lo están sabiendo
aprovechar bien todos los jugadores para multiplicar
su aportación y hacer, en este momento, de Phoenix
un equipo competidor en la conferencia Oeste.
El retorno a un estilo rápido
de juego, aunque sin descuidar la defensa, Nash es un
maestro en este tipo de juego y eso lo demuestran sus
ya 18 puntos y 12 asistencias por partido. Está
recuperando su mejor versión, esa que enamoró
en tantos años de gloria a toda la NBA.
La vuelta de Nash significa más que el renacimiento
de un estilo. Con el liderazgo del canadiense, otros
compañeros han vuelto a explotar o han conseguido
una mayor implicación en un proyecto.
El estilo de juego de los Suns
le ha beneficiado completamente y ahora Channing Frye
está en un excelente 46% en tiros de tres y promediando
13 puntos y 6 rebotes. La gran pregunta que todo el
mundo se hace es si seguirá con este ritmo cuando
vuelva su compañero Robin López.
Los Suns parecen crecer como
equipo y sus componentes también lo hacen. Jason
Richardson ya demostró en Boston su nuevo rol
y su capacidad anotadora. Se perdió los primeros
dos partidos, pero su implicación con el proyecto
es total y eso lo demuestran sus 17 puntos de media
y dos actuaciones geniales, con 34 puntos en Boston
y 29 en Philadelphia.
Pero la revolución de
este equipo no se acaba en los titulares. Precisamente,
lo que ha vuelto a hacer de Phoenix un equipo grande
es la aportación de la banca, hay tienen a Leandro
Barbosa junto con Goran Dragic, Jared Dudley y Louis
Amundson son los encargados de rematar el ataque, cuando
los estelares estén descansando.
Jared Dudley llegó al
conjunto hace un año en el cambio de Jason Richardson
y parecía que no tendría muchos minutos
de juego, porque no había mostrado mucho dominio
en la cancha. En cambio, Dudley es un jugador muy confiable
desde la línea de tres puntos (mejorando día
tras día) y un gran especialista defensivo. Y
todo mediante trabajo diario, enfrentándose a
buenos anotadores y recuperando la confianza en su juego.
Goran Dragic ha pasado de ser
un jugador algo temeroso, que cometía muchos
errores, pero sabe anotar cuando toca, ayuda en el rebote
y empieza a impregnarse de esa magia asistiendo que
tiene el gran Steve Nash.