El presidente de Venezuela Hugo Chávez
levantó la mano de Raúl Castro en señal
de victoria después de la aprobación por parte
de los presidentes Latinoamericanos, del nuevo organismo que
entraría en función a mediados del próximo
año.
Mandatarios de la región aprobaron Mandatarios de
la región aprobaron constituir la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños que incorpore a todos
los países del hemisferio, salvo Estados Unidos y
Canadá.
Este nuevo mecanismo se llamará, temporalmente,
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños,
e iniciará oficialmente sus funciones en julio de
2011, según el documento leído en la sesión
del cónclave.
El acuerdo fue adoptado por los representantes de 32 países
que participaron en la Cumbre de la Unidad de América
Latina y del Caribe, y en la reunión del Grupo de
Río que se realizaron simultáneamente en el
balneario de Cancún, al sureste de México.
El objetivo será proyectar a nivel global a la región
con fundamento en el respeto al derecho internacional, igualdad
de estados, respeto a los derechos humanos y la cooperación,
señaló el presidente mexicano Felipe Calderón,
anfitrión del encuentro.
El lanzamiento se registró en una cumbre denominada
de la unidad y en la cual las diferencias entre Colombia
y Venezuela, derivó en una confrontación verbal
entre los presidentes Álvaro Uribe, de Colombia y
Hugo Chávez, de Venezuela.
El presidente Leonel Fernández propuso la creación
de una comisión que formule un proyecto completo
que pueda hacer realidad la aspiración de formar
un organismo regional que unifique a todos los países
de América Latina.
Un organismo que incluye a enemigos de Estados Unidos
como Hugo Chávez y Raúl Castro no será
bien visto por esta potencia de la que dependen la mayoría
de países por ser socios comerciales.
Este organismo puede tener implicaciones peligrosas para
los países de América Latina mucho más
de lo que se cree, ya que Hugo Chávez impone su liderazgo
regional por encima de las influencias de Barack Obama.
También es considerado un triunfo de Chávez
y Castro donde la diplomacia se mantiene en observación
para luego ejecutar. Los Estados Unidos no han dado ninguna
declaración oficial al respecto, pero en ocasiones
similares han esperado hasta el final y luego empieza la
presión sobre países que dependen económicamente
de esta potencia.