Número.1904 - 26 de mayo - 01 de junio 2008

 

   DESDE MI CONSULTA
M.C. del Castillo / Médico
Sangrar por la nariz
Las epixtasis son hemorragias de origen nasal. ¿Quién no ha sangrado alguna vez por la nariz o conoce a alguien a quien sucede esto de forma frecuente? Es una de las causas más habituales de urgencia en otorrinolaringología. Las causas que provocan las hemorragias nasales son usualmente banales, pero a veces este signo clínico nos puede alertar de una patología grave. Las causas que provocan estas hemorragias son muchas y muy variadas, es decir, afectan a todo el organismo que puede provocar una hemorragia nasal.
Enfermedades infecciosas como la gripe o el sarampión.
Diátesis hemorrágicas. Son aquellas enfermedades que afectan a la coagulación normal de la sangre como la hemofilia, alteraciones de las plaquetas, neoplasias de la médula ósea, pacientes tratados con fármacos antineoplásicos que afecten a las plaquetas.
Enfermedades endocrinas y metabólicas que cursan con hipertensión.
Estados hormonales característicos en la mujer como la menstruación o el embarazo.
Alteraciones del sistema cardiovascular como la hipertensión (que es la causa fundamental en los adultos) o la arteriosclerosis. Las causas locales son las más frecuentes. Son debidas a la contaminación, desecación ambiental por calefacción muy elevada, también por un traumatismo, cuerpos extraños (muy frecuentes en niños pequeños), estornudos violentos o al sonarse la nariz de forma muy fuerte. El 90 por ciento de estas hemorragias asientan en un área llamada de Kiesselbach, que se encuentra en la parte baja y anterior del tabique nasal, donde existen importantes anastomosis vasculares. También la hemorragia puede provenir de áreas más profundas. Cuando se encuentra en la arteria etmoidal anterior, la persona se señala con el dedo la zona próxima al canto interno del ojo como el lugar donde se produce la hemorragia. Cuando procede de la parte posterior de las fosas, la sangre se vierte principalmente a la faringe, aunque los movimientos de la cabeza pueden permitir a la sangre salir también por la nariz. Toda hemorragia nasal debe ser contenida lo más rápidamente posible y establecerse un diagnóstico para actuar sobre la causa que la ha producido. Es muy importante realizar una exploración nasal, con la nariz limpia para poder detectar el punto de sangrado. También será necesario medir la tensión arterial y hacer un análisis de sangre, donde se estudiarán plaquetas y factores de coagulación. El tratamiento abarcará las siguientes medidas:
Generales. Deben tratase siempre las enfermedades generales, si es que existen, como la hipertensión arterial. A veces es preciso medicación específica para tranquilizar al paciente.
Locales. Limpiar bien las fosas nasales de sangre y acumulo de coágulos y hacer una inspección nasal con un espéculo, que permitirá identificar el punto sangrante. Realizado esto existen diferentes posibilidades.
Compresión. Colocar un algodón impregnado con agua oxigenada y apretar con los dedos las punta de la nariz, maniobra sencilla que puede realizar cualquier persona.


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