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FAUNA IBÉRICA | Manuel
Bernal |
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El resurgir de Iberia |
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Preciso aclarar que nada tiene que ver lo que viene con la reina de los cielos
y de la T4 en Barajas, aunque esté a punto de romance y rozándose como gata en
celo por los bancos y las cajas del mundo, cajas de ahorro y de inversión: de
poder a poder y tiro porque me toca. Esta parrafada va más allá de las nubes y
se hunde en las entrañas de esta nación nuestra, y ahora que el país se parte
—de risa, diría yo—, en el sueño que ha echado a los vientos don José Saramago
de retomar la idea de la vieja Iberia, debo entender que como un estado capaz
de reunir sobre el mismo solar todas las especies, que sólo dios es capaz de proteger
bajo el mismo manto, manto ibérico, como el jamón. Ya saben que de los cerdos
se aprovecha todo, hasta eso. Y si el cerdo es influyente más. Todo lo demás,
me tomo la licencia en nombre de don José, ya lo hablaremos. Si la capital del
Estado la ponemos en Lisboa, en Madrid, o en Fátima, por aquello de las apariciones
y el tercer mensaje de la virgen, que ahora igual se nos revela como politono
y nos llega vía SMS, que siempre es un paso más para que el “pásalo” engrose la
bibliografía de nuestro Santo Padre. ¡Ay la modernidad! Pero será ¿Fátima o Zátima?
Ya veremos en qué quedamos. ¿Lo hablarían doña María Teresa y el secretario de
Estado del Vaticano, Tarsicio Bertone? Seguro que don Fernando Fernán Gómez se
hubiera reído hasta el amanecer de ver la puesta en escena y el look de viuda
en edad de merecer con el que se presentó nuestra enviada. Y en tanto en Madrid
de Guateque por unas obritas de nada. Debe ser por eso que así nos luce todo,
y las de Madrid más, que ya saben que en la capital todo va un poco como va: entre
ratas, ratones y en medio los chicos del negociado, perdón, del negociete de obras
que eran amores. Y ya saben a qué. Y ha sido otro juez Torres—José Santiago de
nombre de pila— el que ha estropeado la fiesta a esos rateros municipales. A los
pobres les ha faltado ir al Diario de Patricia y abrir su corazón. ¡Pobre Gallardón,
en qué mal momento le están moviendo el quesito! Y eso que el muchacho ha reconocido
que ve el Tomate, que viendo como va el pepé siempre vendrá bien para no perder
el hilo de lo que se urde en su seno, que eso de ser diputado tiene su precio,
y en la casa del señor más. Y eso si no le sacan antes algún amorío. Me parece
a mí que... Apunten, apunten: ¿Se dieron cuenta de lo buena pareja que hacía en
aquello del tenis con doña Elena, la casi soltera, la que se separó pero no se
separó? Pues a los pocos días de lo de ella catapún, marichalaneando, todo roto,
en obras... Una pena. También se apunta al resurgir de Iberia, esa idea que ya
planteaban tiempo ha los ácratas peninsulares, la del Estado Ibérico, don Günter
Grass, el tío del tambor, otro Nobel políticamente incorrecto que le gusta de
cuando en cuando meter los pies en el charco para que el personal se entretenga.
Dijo Grass, contrariando al poder de los divisionistas, a los que los mueven generalmente
intereses económicos y financieros, nacionalismos casi facistoides y anacrónicos,
que eso, lo de unir, “tal vez no sea realizable, pero debería pensarse en ello”,
porque toda la fauna ibérica —y eso lo digo yo— reunida bajo el mismo puente tendría
mucho más peso en Europa. ¿Qué será eso de Europa? ¿El paraíso de los microcréditos
al consumo? Los microcréditos, los micropaíses y los micropenes siempre serán
mejor que apuntarse a la secta que comanda el ingeniero ruso Piortr Kuznetsov,
que incluso a pesar de Putin, el zar, y como todo buen profeta que se precie (tiene
diagnosticada una esquizofrenia), ha previsto que el fin del mundo llegará en
mayo de 2008, pocos días después de las elecciones en esta casita de chocolate
y azúcar en que nos hemos convertido por la gracia de dios. O de los dioses de
la modernidad, habrá que decir.
http://fauna-iberica.blogspot.com/
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