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CARTA
DEL DIRECTOR | GORKA
LANDABURU |
| 22
de marzo de 1968 |
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El Mayo del 68 que convulsionó a toda Francia y parte de Europa nació hace 40
años, el 22 de marzo, en la facultad parisina de Nanterres, impulsado por un reducido
grupo de estudiantes encabezado entre otros por Daniel Cohn Bendit. Esta fecha
que ha pasado casi inadvertida y que ha caído este año en plena Semana Santa,
será tratada exhaustivamente, a buen seguro, en toda la prensa en las próximas
semanas. Durante la última campaña electoral a la presidencia de la República,
el candidato Nicolas Sarkozy culpó al Mayo del 68 de parte de los males que arrastra
Francia y apuntaló una frase lapidaria en la que venía a decir que “había que
liquidar la herencia de ese Mayo fatídico”. Uno de los símbolos de la revuelta
parisina que más tarde se expandió por todo el país galo fue que “estaba prohibido
prohibir”. En una amplia encuesta publicada la semana pasada por el semanal Le
Nouvel Observateur, 40 años después, los franceses contestan a su presidente,
afirmando de nuevo que está prohibido prohibir y que los efectos del Mayo del
68 han sido más positivos que negativos para Francia. Los encuestados señalan
también al 77 por ciento que estarían más a favor de los estudiantes y huelguistas
que de las fuerzas de seguridad. De este movimiento que como una hola inundó todo
nuestro país vecino tengo el recuerdo vivo, porque lo viví personalmente en París,
de muchas manifestaciones, de duros enfrentamientos pero también como una fiesta
y una sensación de libertad utópica, contagiosa y sana. Los eslóganes son los
que han quedado de esta revuelta que a punto estuvo de hacer caer el gobierno
de entonces, presidido por Charles de Gaulle. Se leía por todas las paredes las
consignas libertarias que decían “el poder abusa absolutamente”, “sean realistas,
pidan lo imposible”, hasta “la imaginación toma el poder”. En un libro que saldrá
a la venta el próximo 3 de abril, Cohn Bendit afirma que no hay nada que liquidar,
pero todo a inventar para cambiar la política. Este libro titulado Forget 68 (Olvidar
68), Dany el Rojo dice que el 68 se ha acabado porque hemos ganado. El líder indiscutible
de esta pequeña revolución o gran crisis reconoce que la utopía de los planteamientos
no permitió un cambio político profundo en Francia, aunque también añade que los
franceses siempre han sido alérgicos al cambio. Sin embargo, Cohn Bendit sostiene
que 40 años después, se sigue sin encontrar la llave de la modernización de la
política francesa. “Hemos pasado de la monarquía de derecha con Giscard a la monarquía
de izquierda con Mitterrand y hoy estamos con Sarkozy en un galo-bonapartismo
berlusconiano que mantiene viva en todo su estado la jerarquía”. Mayo del 68 ya
es historia pero dentro de su utopía permitió la reflexión. Hoy, sin marxismo
ni comunismo, hay que reinventar la política, como dice Dany el Rojo. En este
nuevo mundo globalizado con calzador tenemos que examinar, pensar y dar las respuestas
adecuadas para saber adónde vamos y dónde queremos llegar.
glandaburu@cambio16.info
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