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CARTA
DEL DIRECTOR | GORKA
LANDABURU |
| Condenados
a entendernos |
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El resultado de las elecciones en Euskadi ha provocado un vuelco espectacular
y un triunfo inapelable del PSE, que ha ganado en las tres provincias vascas y
prácticamente en todas las ciudades importantes incluida Bilbao, feudo del PNV,
y donde jamás los socialistas habían logrado vencer. Este éxito no es solamente
producto de la bipolarización, como se afirma desde las filas del nacionalismo,
sino más bien de un desgaste progresivo del nacionalismo que se viene produciendo
en las distintas consultas electorales desde el año 2001. El PNV, partido hegemónico
y que ha ganado casi todas las elecciones desde el principio de la transición
democrática, ha cosechado esta vez un serio varapalo, confirmando que se encuentra
a “bout de soufflé”. Su electorado fiel le va abandonando para engrosar el voto
socialista. El lehendakari Juan José Ibarretxe cree posible cerrar un acuerdo
con Zapatero y asegura que se producirá un desbloqueo. Por su parte los socialistas
vascos, eufóricos por el resultado histórico obtenido en las urnas, avisan que
no avalarán ningún pacto con el PNV mientras Ibarretxe mantenga su propia propuesta.
El presidente del Ejecutivo vasco emplaza a La Moncloa porque afirma que “estamos
condenados a entendernos”; sin embargo, el lehendakari insiste en decir que también
está dispuesto a llevar su propuesta al Parlamento de Vitoria y que en caso de
rechazo convocaría de inmediato las elecciones anticipadas. Este es el panorama
que se presenta en Euskadi para los próximos meses. Juan José Ibarretxe no parece
dispuesto a ceder y pretende mantener su hoja de ruta a toda costa, que más que
unir divide a la sociedad vasca. Intentar buscar un acuerdo con el Gobierno de
Zapatero, antes que con la mayor parte de las fuerzas políticas vascas, sólo puede
conducir a un laberinto complicado y sin salida. Si no hay acuerdo, que es lo
más probable, habrá elecciones, en las que nuevamente Ibarretxe intentará transformarlas
en plebiscito con un resultado incierto y que puede originar un nuevo batacazo
para el PNV. En la sede de Sabin Etxea los dirigentes peneuvistas no ocultan su
disgusto por los resultados electorales, pero asimismo muestran su preocupación
por la insistencia del lehendakari en mantener su consulta para el próximo otoño.
El tiempo corre contra el PNV, y los partidarios de Josu Jon Imaz piensan que
es todavía demasiado pronto para volver a llamar a su líder. Otra de las incógnitas
que queda por resolver es la postura definitiva que va a tomar Esker Berdeak,
el partido conducido por Javier Madrazo. El lehendakari, sin mayoría suficiente,
necesita el apoyo de IU en Euskadi, pero en las filas del socio de gobierno hay
cada vez más voces que se oponen a la hoja de ruta de Ajuria Enea al considerar
que es un autentico suicidio. Las próximas semanas permitirán aclarar todo este
panorama confuso, pero es evidente que desde el nueve de marzo el lehendakari
está cada vez más contra las cuerdas.
glandaburu@cambio16.info
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