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Semana tras semana aumenta la cifra de mujeres muertas, mutiladas, amenazadas
y cautivas en sus hogares que han de enfrentarse a la tragedia de convivir con
un maltratador. La mayoría de las veces hay hijos de por medio. Estos niños tendrán
unas vivencias infantiles tan demoledoras que las arrastrarán durante toda su
vida y que los marcará para siempre, convirtiéndolos en un gran número de casos
en perpetuadores de las actitudes de sus progenitores. El niño maltratado se convertirá
en maltratador o adoptará conductas pasivas que harán de ellos víctimas futuras.
La Sociedad Española de Medicina de Urgencias estableció que los servicios de
Urgencias son el lugar más adecuado para la detección de lesiones por malos tratos
en el ámbito doméstico. El Consejo Interterritorial de Salud ha elaborado un protocolo
de actuación sanitaria donde se recogen los pasos a seguir.
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Atención preferente a la víctima y reconocimiento médico completo evaluando
los siguientes aspectos y síntomas : a) Psíquicos. La persona acude
en estado de confusión, o bien con un síndrome de estrés postraumático establecido.
Temerosa, huidiza ante las preguntas, muy desconfiada. Con gran preocupación por
sus hijos si ha tenido que dejarlos solos. Todo esto en el mejor de los casos,
que la persona pueda acudir por su propio pie al centro sanitario. b)
Físicos. La víctima puede presentar todo tipo de lesiones. Fracturas dentales
y de la mandíbula o del globo ocular, fracturas costales. También heridas incisas
por arma blanca o apuñalamiento. Quemaduras por aceite, agua hirviendo o productos
químicos, o por rociamientos con productos inflamables. c) Actitud de
la víctima. Además del miedo intenso, le embarga una sensación de vergüenza, sentimientos
de culpa. Da explicaciones contradictorias y confusas para explicar cómo le ha
ocurrido. Difícilmente dice abiertamente que el culpable es su pareja. d)
Actitud de la pareja. Puede ir desde una excesiva preocupación, enfrentándose
incluso con los profesionales sanitarios para demandar asistencia hasta una indiferencia
absoluta ante el suceso. Acompañan a las víctimas en la mayoría de los casos.
Es imprescindible evitar que el maltratador esté presente durante el reconocimiento
a la víctima. • Relato pormenorizado de los hechos
y valoración precisa de las lesiones y daños de la agresión. En este caso el informe
médico es un documento esencial para la actuación judicial. •
Remisión al juez del informe médico a través de la dirección del centro o de la
Policia y Fuerzas de Seguridad. • Asesoramiento
a la víctima de sus derechos y sobre las medidas sociales y de protección pertinentes. Tremendamente
paradójico, todo alude al hecho del maltrato una vez que ocurre. Así como la función
de la sanidad es ante todo la promoción de la salud, la prevención y en último
termino la curación, la misión de la justicia sería la promoción de la libertad,
la prevención del delito y por último el escarmiento. Denuncien antes de que sea
tarde. |