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CARTA
DEL DIRECTOR | GORKA
LANDABURU |
| PSOE-PP,
empate técnico |
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La mayoría de los ciudadanos quieren que el PSOE vuelva a ganar las elecciones.
Ésta es la conclusión del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas
(CIS), correspondiente al mes de octubre. En este mismo estudio se refleja una
ligera subida para el Partido Popular, que se sitúa solamente a 2,3 punto de los
socialistas. Para la mayoría de los sociólogos, esta escasa diferencia, a cuatro
meses de las elecciones generales, puede considerarse como un empate técnico entre
las dos fuerzas políticas mayoritarias del país. Pero todos sabemos que las encuestas
pueden tener varias lecturas, y aunque sirvan de barómetro como la es la del CIS
no logra escrutar el posicionamiento que tomarán los indecisos y abstencionistas,
que por ahora prefieren no pronunciarse. Todos los medios de comunicación, y durante
los próximos meses, nos van a bombardear con encuestas e intenciones de voto.
Cada cual con un prisma diferente nos avasallará con datos y porcentajes que gustarán
más o menos a unos y a otros. Así es que, juntamente a la encuesta del CIS, El
Periódico de Cataluña publicaba esta misma semana otra muestra en la que el PSOE
aventajaba en mas de cinco puntos al partido liderado por Mariano Rajoy. Sin embargo,
para la mayoría de los sociólogos, las elecciones se van a jugar a favor o en
contra del actual gobierno con la movilización de su electorado que en 2004 permitió
la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero. En las filas del PP se muestra una
cierta preocupación y algunos vaticinan ya una posible nueva derrota al comprobar
que su líder y candidato a la presidencia del Gobierno sigue sin arrancar en casi
todos los sondeos y sólo esperan que en el campo socialista se produzca una importante
desmovilización. Gran parte, por no decir toda la campaña electoral se va a centrar
exclusivamente en el PSOE y el PP. Es prácticamente casi seguro que ninguna de
estas dos formaciones vaya a obtener la mayoría suficiente para gobernar. Todas
las miradas se van centrar de nuevo en los llamados partidos periféricos o nacionalistas.
En la encuesta del CIS, CiU, con el 3,1 por ciento, y ERC, con el 2,1 por ciento,
se encuentran en alza mientras que el PNV, con el 1,5, mantiene el tipo en Euskadi.
Se mire por donde se mire, éstos son los partidos que pueden tener nuevamente
la llave de la gobernabilidad. Artur Mas, Josep Lluís Carod Rovira e Iñigo Urkullu,
que será elegido nuevo presidente del PNV en las próximas semanas, saben de antemano
que se deberá contar con ellos. En vísperas de una batalla electoral que se lo
va a comer todo y en la que muchos volverán a pedir el cambio de la ley electoral,
que nunca cambian cuando están o han estado en el poder, los nacionalistas esperarán
a la novia de turno para volver a pactar como lo hicieron con Felipe González,
José María Aznar y el propio Zapatero. Entonces se decía, “sin crispación”, que
algunos hablaban catalán en la intimidad y que España estaba más unida con la
periferia. Era otra época, cuando Arzalluz y Aznar se abrazaban en el aeropuerto
de Bilbao.
glandaburu@cambio16.info
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