| La
vieja trova cubana no fue nunca tan joven como cuando Compay Segundo se colgaba
su guitarra y comenzaba desgranar canciones. Fue él quien la devolvió a la primera
línea de la actualidad en los noventa, llegando entre varios de sus integrantes
a cobrar mayor popularidad que buena parte de los representantes de la nova trova. Compay
siempre dijo que quería vivir hasta los 115 años, como le había ocurrido a su
bisabuela. Sin embargo, el “rey del son” se plantó en los 95. Fue el 14 de julio
de 2003 cuando, en La Habana, el corazón del autor de Chan Chan o Macusa dejó
de latir. La mejor prueba de l cariño que le tenían sus colegas y admiradores
se pone de manifiesto al ver las iniciativas organizadas la pasada semana para
conmemorar, el 18 de noviembre, el centenario de su nacimiento. |