La
entrevista al presidente del Gobierno publicada en un diario nacional coincidiendo
con el comienzo del curso político ayudó a quienes la leyeron a despejar la confusión
que promueve desde sus despachos la cúpula actual del PP. Para Rodríguez Zapatero
la discusión está zanjada en cuanto afirma que la cuestión no es cuánto conseguirá
ETA, sino hasta cuándo continuará ETA. Es decir, que cabe pensar en que en el
innovador debate público sobre la estrategia total del terrorismo. Pero como sobre
este asunto el PP ha hecho el motor de la oposición en esta legislatura, a pocos
meses de los comicios generales parece adivinarse un serio y comprometido problema
que añadir a los que ya invaden sin piedad la zona noble de la calle Génova, ésa
desde la que gustaban iniciar la travesía del éxito hasta la balconada los victoriosos
de la derecha en las escasas ocasiones —dos para ser exactos en el ámbito nacional—
en que han podido hacerlo. A la afirmación del presidente le acompañan los éxitos
policiales del Ministerio del Interior que dirige Pérez Rubalcaba y la eficaz
cooperación con nuestros vecinos del norte. La constante caída de comandos y las
escenas grotescas protagonizadas por los nuevos cachorros combatientes, es la
prueba palmaria de la resolución del Gobierno a la hora de afrontar el futuro.
En otro pasaje de dicha entrevista, el presidente Zapatero desgrana el planteamiento
de su política frente al terrorismo durante la actual legislatura con rotunda
claridad: con la misma determinación que se buscó la paz dialogada y que fue rechazada,
viene a decir más o menos ZP, se va a luchar contra el terrorismo aplicando con
contundencia la ley y la firmeza policial. Por otra parte, el curso comienza mientras
continúan en un instituto alemán de reconocido prestigio las investigaciones sobre
la sociabilidad de los chimpancés y la relación que se puede establecer, desde
el punto de vista antropológico, entre su comportamiento y nuestro propio proceso
evolutivo. Asunto este que debería interesar a los equipos de investigación sociológica
de los que se rodean algunos grandes líderes, porque quizá dedujeran de una visita,
por ejemplo, al zoológico de Madrid y en particular a la espectacular jaula de
los monos tan atrayente para el común como el propio delfinario, los caracteres
de la compleja trama de relaciones que se establece en una comunidad de individuos
tan próximos y con intereses comunes. En ellas destaca siempre el gorila que ruge
y se golpea para afirmar su supremacía mientras las especies más pequeñas chillan
y saltan al compás de los alaridos en lo que, sin duda, termina siendo un gran
debate sobre liderazgo con escasa utilidad aunque si sirve para el disfrute de
niños y adultos mientras abandonan el recinto enfilando ya la nueva temporada,
el regreso al cole y la preparación de las elecciones. En caso de interés sobre
liderazgo siempre cabe consultar a Aznar. Feliz regreso.