Número.1804 - 03 julio 2006

 

   EMPRESAS Y EMPRESARIOS
Alberto Valverde
Telefónica apuesta por superar los 18 euros
ALBERTO VALVERDE
César Alierta, presidente de la primera operadora de este país desde la huida a Miami de su precedesor Juan Villalonga, quiere sentar “las bases de una nueva Telefónica más grande, más fuerte y lista para seguir a la cabeza del sector en el futuro”. El presidente ejecutivo de Telefónica lo explicó bien claro en la junta de accionistas de la compañía, que tuvo lugar la semana pasada en Madrid, esta vez en ausencia casi total de incidentes. Y, curiosamente, el aragonés no tuvo que romperse mucho la cabeza para explicar cómo la va a hacer. Le bastará con aplicar unas pequeñas dosis de sentido común e insistir en la estrategia de desapego que ha aplicado en relación con la que heredó de Villalonga, desde que se hizo cargo de la empresa hace ya más seis años. Ya se ha escrito alguna vez en estas mismas páginas. La política de Alierta ha sido, desde que se sentó en el sillón de Gran Vía, deshacer todo aquello que el ahora americano huido realizó en la era de las “vacas gordas”, más bien hinchadas artificialmente. Alierta, en efecto, ha fusionado Telefónica Móviles con la matriz, ha integrado Terra en la corporación y ya ha vendido prácticamente Endemol, una empresa de contenidos por la que pagó más de lo que vale todo el sector en Europa. Las pérdidas de Telefónica en esta operación, casi un billón de pesetas de las de antes, deberían estar en un juzgado y no en los números rojos de la compañía. Pero lo mismo debería suceder con lo de Terra y alguna que otra de las 2.000 mameces que se hicieron. Enterrado el pasado con buen criterio, la estrategia de Alierta es ahora, además de la racionalización del negocio y el crecimiento orgánico y por compras selectivas, restablecer los antiguos valores bursátiles de la compañía y recuperar el valor de las históricas “matildes”, el tradicional “calcetín” de ahorro seguro de los inversores españoles de toda la vida. Un valor que se ha visto deteriorado por las acciones de Villalonga que, si bien elevó el título de la empresa al paroxismo, fue a golpe de campañas falaces y confusionistas. Un efecto que duró lo que duró, exactamente lo que tardaron sus directivos en forrarse y largarse. Para restablecer valores y llevar la acción a un mínimo de 18 euros, sobre los 12 actuales, Alierta adelantó el compromiso de la compañía de no realizar ampliación de capital alguna al menos hasta el final de 2007 para realizar adquisiciones y que las acciones que faltan por adquirir para completar su plan de generación de autocartera, por valor de 2.700 millones de euros, serán amortizadas. Alierta precisó asimismo que Telefónica no empleará más de 1.500 millones en inversiones financieras y adquisiciones entre 2006 y 2007, al tiempo que recalcó que la compañía trabaja con el objetivo de seguir progresando en hacer más ligera la estructura de costes e inversiones. Alierta insistió en que la positiva evolución de los resultados ha permitido a Telefónica ofrecer un año más la mejor combinación de crecimiento y retribución al accionista del sector. A este respecto, subrayó que el grupo aumentará un 20 por ciento la retribución al accionista en 2006 (hasta 60 céntimos de euro) y duplicará el dividendo y el beneficio por acción en 2009 en relación con las cifras correspondientes al ejercicio 2005, hasta prácticamente un euro por acción.



Resolución mínima: 800x600 EDITORIAL 16
cambio16@cambio16.info